Caso 01 · Frustración y límites
La rabieta en el centro comercial
Una meta bloqueada. Un límite que no cambia. Un siguiente paso que necesita ayuda.
La escena
Sábado por la mañana. Leo, cuatro años, acompaña a su madre al supermercado de un centro comercial.
Han pasado por la zona de juguetes. Leo ve una caja que quiere.
—¿Me la compras?
—Hoy no vamos a comprar juguetes.
Leo insiste. Su madre vuelve a decir que no. Empieza a llorar, se sienta en el suelo, grita, se tumba y termina dando una patada al carro.
Varias personas miran. La madre siente la presión de conseguir que aquello termine cuanto antes.
1
¿Qué problema tenemos delante?
No basta con decir: «Quiere salirse con la suya».
Una descripción más útil: Leo quería un juguete, ha recibido un no y su objetivo ha quedado bloqueado.
Hipótesis de trabajo: Leo está muy frustrado ante un límite que no va a cambiar.
La tarea no es convencerle de que no debería estar enfadado.
2
¿Qué puede manejar ahora, y con qué ayuda?
Tiene cuatro años. Quizá pueda salir de la zona acompañado. Quizá no pueda procesar ahora una explicación larga sobre dinero.
La ayuda hace manejable el siguiente paso; no elimina la frustración.
3
¿Qué más está influyendo en la escena?
- Hambre
- Cansancio
- Ruido
- La hora
- Los juguetes delante
- La prisa del adulto
- Las personas mirando
También miramos lo que ocurre después, sin atribuir manipulación consciente: si muchas veces una protesta intensa acaba coincidiendo con que el límite desaparece, esa secuencia merece ser observada.
El adulto también está dentro de la escena.
4
¿Qué parte puede cambiar? ¿Y qué queremos ayudarle a aprender?
El juguete puede seguir sin comprarse. El enfado puede seguir presente.
Podemos cambiar la ubicación, la cantidad de conversación, la ayuda para salir y la anticipación en situaciones futuras.
Objetivo: ir ampliando las formas de atravesar una frustración sin pegar, romper, hacerse daño o necesitar que el límite desaparezca.
5
¿Qué ocurrió cuando lo intentamos?
La madre mantiene el límite, impide los golpes, ofrece salir juntos y Leo termina caminando agarrado de su manga.
Sigue enfadado. No respira profundamente. No cuenta hasta diez. No reconoce que su madre tenía razón.
- — El límite permanece.
- — Nadie resulta herido.
- — Consigue salir con ayuda.
- — El enfado puede existir sin decidir el resultado.
MIRAR → DECIDIR → PROBAR → VOLVER A MIRAR